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jueves, 29 de septiembre de 2022

4º de ESO. Bloque 1. El siglo XVIII en Europa hasta 1789


1. El Antiguo Régimen



Teoría. Mediante un esquema en la pizarra, explicamos brevemente en que consiste el Antiguo Régimen. El siguiente vídeo, muy práctico y realizado por una alumna, puede servirnos para ampliar información:



Actividad 1. Relaciona cada estamento con las características que le correspondan.

Actividad 2. Lee el texto y responde a las preguntas.

(Ambas están disponibles en la hoja de actividades nº1)


2. La Ilustración.

Actividad voluntaria. Enigmas de la historia: Eppuor si muove.

Teoría. La Ilustración.

Actividad 3. Textos. (Disponible en la hoja de actividades nº 2)



lunes, 27 de septiembre de 2021

Historia del Mundo Contemporáneo. Bloque 1. El Antiguo Régimen

Indice del tema: 1. Definición de Antiguo Régimen 2. La sociedad del Antiguo Régimen 3. La demografía del Antiguo Régimen 4. La economía del Antiguo Régimen. 5. Sistemas políticos e ideologías en el Antiguo Régimen. 6. La Ilustración.

1. Definición de Antiguo Régimen


Se denomina Antiguo Régimen al modo de organización política, social y económica que imperó en Europa entre los siglos XVI y XVII. El Antiguo Régimen entró en crisis durante el Siglo XVIII por el impulso de la Burguesía que exigía un mayor protagonismo político y social. Al no obtenerlo, la burguesía emprendería las grandes revoluciones que destruirían al Antiguo Régimen e iniciarían una nueva era histórica: la Edad Contemporánea.

Algunos autores lo relacionan con la Baja Edad Moderna, siendo sinónimo de esta. Para otros, el concepto de Antiguo Régimen designa a la forma de gobierno de esa época, siendo, en la práctica, un término equivalente al de Monarquía absoluta.

2. La Sociedad del Antiguo Régimen


La sociedad de los siglos XVI y XVIII era más compleja que la nuestra. Los criterios de división de la sociedad eran: 
  1. La función social
  2. La condición jurídica
  3. La consideración social
Las tres funciones estaban heredadas del Orden feudal Medieval, la conocida como Triada Medieval, y eran:
  • Luchar o gobernar. Propia de los Nobles.
  • Rezar. Propia de los clérigos.
  • Trabajar. Propia de los campesinos.
La pertenencia a uno de estos grupos implicaba una condición jurídica determinada. La Sociedad del Antiguo Régimen era una Sociedad Estamental, es decir, que estaba basada en el Estamento y no en la clase social y la  riqueza como la nuestra. Un Estamento se define como un grupo cerrado al que se pertenece por nacimiento. El criterio básico era el Nacimiento para la nobleza y el Tercer Estado, aunque, a partir del siglo XVII cada vez se hizo más corriente que algunos burgueses alcanzaran el ennoblecimiento mediante la compra de títulos o la recompensa por méritos contraídos.

Jurídicamente, por tanto, la sociedad era desigual. Cada una de las personas que lo componía era portadora o no de privilegios, en función de su pertenencia a una u otra categoría. Los privilegios consistían, por ejemplo, en la exención de pagar impuestos o el monopolio sobre cargos. Había dos estamentos privilegiados, la nobleza y el clero, y otro no privilegiado que englobaba en su seno al resto de los estratos sociales: burgueses, artesanos, campesinos y grupos marginales.

Evidentemente, la pertenencia al estamento privilegiado comportaba mayor consideración social, aunque, con el empuje de la economía capitalista, fue adquiriendo protagonismo el dinero como factor de prestigio. Sin embargo, el trabajo manual fue siempre contemplado con desdén por los estamentos privilegiados.

La desigualdad social en el Antiguo Régimen era vista como positiva ( la justificación la daba la religión cristiana. Dios lo quería y había que resignarse) pero con el avance de los ideales de la Ilustración y el aumento del poder económico de la burguesía se fue imponiendo, poco a poco, el ideal de igualdad entre los hombres. El burgués pide igualdad entre estamentos y entre individuos del mismo estado.

La sociedad del Antiguo Régimen

Al tratarse la sociedad del Antiguo Régimen de una sociedad agraria y rural, la propiedad de la tierra seguía siendo el factor que dividía a los distintos grupos sociales:

La Nobleza

Junto con el clero, constituía uno de los grupos privilegiados de la sociedad del Antiguo Régimen. Estaba integrado una minoría, pero con un gran poder económico y político.

Debía su influencia y poder a la existencia del señorío juridisccional, una institución procedente de la Edad Media que concedía el derecho a los nobles a cobrar rentas de los habitantes de los territorios de sus señoríos aunque no fueran propietarios directos de las tierras. El señorío juridisccional comportaba como derechos de los nobles la administración de justicia, las obras públicas, el nombramiento de los cargos municipales, etc.

La nobleza era propietaria de grandes latifundios y recibía elevadas rentas de los campesinos. Jurídica y legalmente sus miembros ostentaban privilegios que heredaban por nacimiento. Los nobles no trabajaban jamás y estaban exentos del pago de impuestos. Detentaban importantes cargos políticos y militares.

Se configuraba como un grupo heterogéneo: no todos sus miembros gozaban de la misma importancia y posición económica.

El Clero

Junto a la nobleza, formaba parte del estamento privilegiado.Sus miembros poseían una gran riqueza patrimonial en forma de bienes suntuarios, iglesias y palacios, así como una importante cantidad de tierras. Recibían además importantes rentas en forma de diezmos,donaciones y limosnas.

Ejercían un gran poder ideológico y gozaban de un gran prestigio social. Monopolizaban la educación.

Constituía un grupo heterogéneo que englobaba en su seno desde cardenales y otros altos dignatarios (hijos segundones de la nobleza) a humildes curas rurales cuyas condiciones de vida eran similares en
ocasiones a las de sus feligreses.

La Burguesía

Pertenecía al estamento no privilegiado. Constituía una minoría que fue ganando progresivamente poder económico y prestigio social. Controlaba el poder económico (junto a nobleza y clero), fundamentalmente a través de la actividad comercial y financiera. Sus miembros vivían en su mayor parte en las ciudades. Durante la época moderna contaron con la confianza de los reyes y con posibilidades de acceder al estamento superior mediante el casamiento, la compra de cargos y el desempeño de la función administrativa (nobleza de toga) Al final del Antiguo Régimen, la Nobleza consiguió que se tomaron medidas para evitar la promoción social de los burgueses. Por ejemplo, en 1781, el Parlamento de París legisla para que ningún noble que no sea de 3ª o 4ª generación, ocupe cargos administrativos.

Era un grupo revolucionario caracterizado por su mentalidad transformadora. La Burguesía sostenía fiscalmente al estado ya que los nobles no pagaban impuestos. Esta cuestión será muy importante para el estallido revolucionario posterior (ej. EEUU) El Sector más revolucionario será la pequeña y mediana burguesía, intelectualmente muy preparada.

Los Artesanos

Eran los encargados de la actividad industrial. Pertenecían al grupo de los no privilegiados. Formaba un grupo social relativamente poco numeroso. Residían esencialmente en las ciudades. Sus miembros estaban encuadrados en asociaciones denominadas gremios.

Cuando comenzó el proceso de industrialización moderno que se prolongó durante los siglos XVIII y XIX, fueron desapareciendo y pasaron a engrosar las filas del proletariado industrial.

Los Campesinos

Se dividían en:

  • Pequeños Propietarios: Propietarios de los alodios (tierras que estaban libres del régimen señorial). Trabajaban su tierra. En algunas zonas, prosperaron convirtiéndose en arrendatarios.
  • Campesinos sin propiedad. Trabajan la tierra de otros, bien por un salario, como jornaleros, o bien por obligación. En parte de Europa continúan la esclavitud y la servidumbre, sobre todo en la Oriental. El endeudamiento en Europa Occidental representaría la forma de vinculación personal más extendida. La servidumbre se va extinguiendo al igual que las prestaciones de tipo señorial.
Su nivel de vida estaba al límite de la mera supervivencia y sufrían con especial virulencia las recurrentes crisis de subsistencia propias de una economía preindustrial. Habían de hacer frente a multitud de cargas que menguaban aún más sus rentas. Un ejemplo de éstas eran los diezmos que habían de entregar a la Iglesia. A partir del siglo XVIII y durante el siglo XIX, a raíz del proceso de industrialización, buena parte de los campesinos emigró a las ciudades para trabajar en las fábricas.

Grupos marginales

Compuestos por mendigos, proscritos, enfermos o ancianos sin recursos, constituían el lumpen de la sociedad. Sobrevivían gracias a la delincuencia y a la caridad.

3. La Demografía del Antiguo Régimen

 

Durante el Antiguo Régimen predomina el llamado Ciclo demográfico antiguo que presentaba los siguientes rasgos:
  • Una elevadísima mortalidad (30-40 ‰), especialmente infantil.
  • Altas tasas de natalidad.
  • Un escaso crecimiento vegetativo.
  • Baja esperanza de vida.
El inestable equilibrio entre la población y los recursos explicaba, en parte, esta situación. La mortalidad estaba estrechamente relacionada con la dependencia de una economía de carácter agrícola. Periódicamente, se producían crisis de subsistencias desatadas por el encadenamiento de malas cosechas. La escasez de alimentos originaba hambrunas que, a su vez, producían enfermedades de carácter epidémico que se difundían con gran rapidez entre una población depauperada. La secuela era una mortalidad catastrófica, concepto que denomina a estos episodios de alta mortalidad caracterizados por la confluencia de hambrunas por malas cosechas, epidemias y guerras.

Pieter Bruegel el Viejo, El Triunfo de la Muerte, 1562

En el siglo XVIII se produjeron ciertos cambios; así, en algunas zonas de Europa (Inglaterra, Francia, también Holanda), hubo un incremento de los excedentes alimentarios y una mejor nutrición, lo que se tradujo en la disminución de hambrunas y epidemias y, consiguientemente, en la reducción de la mortalidad. Otro factor que influyó en el descenso de la mortalidad, aunque de manera menos determinante, fue un cierto progreso de la medicina. El resultado fue un crecimiento demográfico que, sin embargo, no afectó por igual a todo el continente.

Otra característica de la sociedad del Antiguo Régimen es el acusado ruralismo. Los niveles de urbanización eran muy bajos y pocas ciudades en Europa superaban los 50.000 habitantes. En Francia, por ejemplo, en 1780, de 28 millones de personas, el 80% vivía en el campo.

Conforme avanzaba el siglo XVIII, el incremento de la población estuvo acompañado del trasvase de habitantes desde el campo a la ciudad, lo que repercutió en el desarrollo sin precedentes del urbanismo.

El aumento de la población elevó la demanda de alimentos y manufacturas y la disponibilidad de mano de obra, tanto en el campo como en la industria, factores determinantes en el desarrollo de la revolución agrícola e industrial.

4. La Economía del Antiguo Régimen

 

Agricultura

 

La actividad económica más importante era la agricultura. Concentraba al 80 % de la población activa y al 75% de la producción de bienes y servicios. Sus características más importantes eran:
  • La permanencia del régimen señorial, por el cual los Señores feudales conservaban sus derechos sobre las tierras y sobre los campesinos que vivían en ellas. Esto daba lugar al Modo de Producción Feudal o Feudalismo, que consistía en que los señores obtenían sus rentas de los campesinos tanto por la explotación económica de sus propiedades como por el cobro de impuestos gracias al ejercicio del señorío jurisdiccional (tasas por uso de molino, peajes, recogida de leña, etc.) El señorío tradicional, dividido en la Reserva Señorial (parte del feudo explotada directamente por el señor y en la que solía estar el castillo y las mejores tierras de cultivo del señorío) y en los mansos (parte del feudo que era dividida en pequeñas parcelas explotadas por una familia campesina a cambio de una parte de la cosecha, inicialmente, y de una renta monetaria después), era una propiedad inalienable que no se podía vender, embargar o expropiar. A esto se le denominaba propiedad vinculada (en España, amortizada)
  • La distribución desigual de la propiedad de la tierra: las tierras estaban en manos de la nobleza y del clero, en su mayor parte.
  • La escasa productividad. Predominaba una agricultura de subsistencia y de autoconsumo, en la que los escasos excedentes se destinaban a los mercados locales. En épocas de crecimiento de la población, al acaparar la nobleza y el clero las mejores parcelas, se talaban los bosques y se ponían en cultivo tierras hasta entonces no labradas (las laderas montañosas, por ejemplo) para alimentar a la población en ascenso. Estas nuevas tierras solían ser de mala calidad por lo que su rendimiento era escaso y se reducía conforme pasaban los años (Ley de Rendimientos Decrecientes), lo que daba lugar a malas cosechas y a las crisis de subsistencias: periodos de escasez de alimentos y subidas de precios.
  • Los sistemas de cultivo eran tradicionales y escaseaba la innovación. Se seguía practicando la rotación trienal con barbecho, el sistema Norfolk. El Policultivo de cereales era el uso de la tierra más extendido.
  • La ganadería y la explotación de los bosques eran actividades complementarias a la agricultura muy necesarias para el sustento de las familias. El bosque proporcionaba carne, frutos y leña, pero estaba monopolizado por la nobleza que limitaba su uso o lo gravaba con impuestos.
  • La Agricultura comercial no era, como hemos visto, dominante, pero existía. Destacaban los viñedos en Francia, el aceite en Andalucía o el arroz en Italia. La agricultura comercial más rentable se daba en las colonias, en las Plantaciones, latifundios de América, sobre todo, dedicados al monocultivo de un producto destinados a mercados europeos (café, tabaco o algodón) que empleaban a una importante cantidad mano de obra esclava, fundamentalmente, bajo condiciones de trabajo penosas.

Industria

 

En el campo, lo habitual era la producción de ropa dentro de la propia unidad familiar. Durante el siglo XVIII, se fue extendiendo el Domestyc System, sistema por el cual un comerciante encargaba a familias campesinas la fabricación de ropa, suministrándoles la materia prima y pagándoles un salario.

En las ciudades, predominaban los pequeños talleres controlados por los Gremios, agrupaciones de artesanos que ejercen una misma profesión y que se encargaban de regular los precios, la calidad del producto, los salarios, la asistencia a huérfanos, viudas, etc. Los Gremios participaban en la vida religiosa, al formar Cofradías, y en los órganos de gobierno de algunas ciudades, sirviendo como instrumento de representación política de los trabajadores urbanos.

Los grandes centros de producción de Manufacturas surgieron durante el siglo XVII, dedicándose, sobre todo, a artículos de lujo (vidrio, tapices). Solían ser propiedad de los Reyes en la Europa continental y privadas en Inglaterra.

Comercio

 

Los intercambios internos eran escasos y complicados debido a las deficientes comunicaciones y la inexistencia de un mercado unificado dentro de cada país, ya que cada ciudad o señorío tenía su propia aduana. El comercio pequeño, a escala local, se organizaba mediante Ferias controladas por los señores que cobraban tributos a los participantes.

El gran comercio, a escala internacional, estaba controlado por la Burguesía, aunque muchos nobles
participaban invirtiendo dinero en él. Se centraba en los objetos de lujo tradicionales como la seda, por un lado, y en el comercio con los productos procedentes de las colonias, por otro. El comercio colonial se había desarrollado a partir del siglo XVI, generando el llamado Comercio Triangular entre Europa, América y África, en el que Europa aportaba manufacturas (textiles, armas..), América, metales preciosos y materias primas como el azúcar, el café o el tabaco, y África, esclavos, fundamentalmente. Asia también formaba parte del circuito aportando té o especias. Este comercio transcontinental fue posible gracias al desarrollo de las Compañías comerciales (ej. La Compañía Holandesa de las Indias Orientales), compañías privadas que administraban y explotaban los recursos de las colonias europeas en otros continentes, y del sistema financiero, que, alentados por los altos beneficios, impulsaron el capitalismo comercial.

Mapa del Comercio Triangular

La política económica dominante durante el siglo XVII fue el Mercantilismo estatal que postulaba que la riqueza de un país dependía de la de cantidad oro y plata que tuviera el país. Por lo tanto, había que vender mucho y comprar poco. Los Reyes favorecerán la exportación de productos (mediante la creación de Compañías comerciales, el desarrollo de flotas mercantes, la conquista de colonias..) y penalizaran la importación (proteccionismo aduanero) Se buscaba tener una balanza comercial favorable.

La transformación paulatina de la economía supondrá el desarrollo de la burguesía, ya que esta clase social prosperaba con la industria y el comercio, con lo cual supondrá un factor de transformación social al promocionar a la Burguesía y desplazar a la Nobleza.

 

5. Sistemas Políticos e Ideologías en el Antiguo Régimen

 

Durante la Edad Moderna, en Europa, existía una gran diversidad de formas políticas:

  1. Las Repúblicas patricias, como la República de Venecia, ciudades-estado gobernadas por aristocracias locales y que eran un resabio medieval.
  2. La Monarquía Absoluta. Es una creación de la Edad Moderna y es el régimen político más extendida en Europa durante los siglos XVII y XVIII.
  3. La Monarquía parlamentaria inglesa. Es un sistema muy avanzado para la época y muy imitado durante el siglo XIX.
 
La Monarquía Absoluta presentaba los siguientes rasgos:
  • El rey encarnaba la integridad del estado y concentraba todo el poder político en su persona, ejerciéndolo directamente o a través de intermediarios. La frase del rey francés, Luis XIV, “El estado soy yo”, resume este principio del absolutismo.
  • El rey es el primero de los aristócratas, “primus inter pares”, a los que protege, concede bienes y acoge en la Corte, a la vez que los controla. Las Monarquías Absolutas no acabaron con los privilegios feudales pero si controlaron a la nobleza.
  • Se considera que Dios es el origen del poder del rey, “Soberanía por Derecho Divino” Esto legitimaba al Rey para intentar controlar a la Iglesia en su reino, nombrando, por ejemplo, los principales cargos eclesiásticos, práctica denominada Regalismo.
  • El Poder real era considerado inalienable y era absoluto, aunque no arbitrario, ya que estaba limitado por Dios (o sea, por la religión), el derecho consuetudinario (la tradición) y los derechos feudales de los pueblos (Fueros, Privilegios, etc.). A pesar de ello, limitaron el poder de instituciones como las Cortes castellanas o los Estados Generales franceses que reunían a todos los estamentos.
  • El Rey basaba su poder en la creación de una Administración y de un Ejército permanentes, que tenían la ventaja de su eficacia y su lealtad a la Corona pero el inconveniente de suponer un gasto enorme para la Hacienda real. Este fue el principal fallo de las monarquías absolutas que, al no eliminar los privilegios fiscales de nobleza y clero, se granjearon el descontento de la burguesía y las clases populares que tuvieron que financiar los cuantiosos gastos del estado.
 
La Monarquía Parlamentaria Inglesa era resultado de un acuerdo entre Monarquía y Parlamento, y entre los sectores más importantes de la sociedad británica (Nobleza, Clero y Burguesía), para para poner fin a los conflictos políticos, sociales y religiosos que sufrió el país durante el siglo XVII. La idea era evitar tanto el radicalismo de la Revolución, que en 1649 acabó con la vida del monarca absoluto Carlos I, como impedir un retorno a la monarquía absoluta. Por ello, tras la llamada Revolución Gloriosa de 1688 y la subida al trono de Guillermo III de Orange, se creó un sistema caracterizado por:
  • La división de poderes. El Rey conservaba el poder ejecutivo, mientras que el Parlamento elaboraba y aprobaba las Leyes.
  • Un Parlamento bicameral. El Parlamento inglés se dividías en dos: La Cámara de los Lores, formado por la Nobleza y el Clero, y la Cámara de los Comunes, formado por representantes del tercer estado, elegido por todos aquellos que poseyeran un importante patrimonio aunque no fueran nobles.
  • La pluralidad política. Existían dos partidos políticos, que se alternaban en el poder: Los Tories, conservadores y defensores de la nobleza latifundista y del clero anglicano, y los whigs, liberales y defensores de la Burguesía comercial y de las Iglesias minoritarias (calvinistas, puritanos). Los católicos quedaban marginados del poder al estar identificados con la anterior familia reinante, los Estuardo.
Este sistema político se inspiró en las ideas del filósofo británico John Locke que, en 1690, publicó el Tratado sobre el Gobierno Civil. En esta obra desarrollaba su Teoría del Pacto, por la cual la sociedad y el estado eran fruto de un contrato que firmaban los individuos que renunciaban a su independencia a cambio de convivir juntos. Lo importante de la teoría de Locke es que, al adjudicar al pueblo el origen del poder, defendía que, en caso de tiranía, el pueblo podía recuperar el poder y que los individuos tenían una serie de derechos inalienables que el gobierno no podía vulnerar (derechos a la vida, a la libertad y a la propiedad)

6. El Siglo XVIII. La Ilustración

 

Durante el Siglo XVIII, el llamado “Siglo de las Luces”, prevalecerá la Ilustración, movimiento cultural generado en Francia y desarrollado, sobre todo, entre 1715 y 1789. La Ilustración es la culminación del racionalismo científico y filosófico que comienza en el siglo XVII (Newton, Galileo, Descartes, Locke..) y representó una importante modernización cultural y el intento de modernizar las viejas estructuras del Antiguo Régimen.

Los acontecimientos a los que debe su origen son:
 
  • La Crisis del Antiguo Régimen
  • El Crecimiento de la Burguesía en Europa Occidental
  • La Revolución Industrial en Inglaterra
  • La Preponderancia intelectual de Francia en Europa.
  • El influjo del parlamentarismo británico.
 
Sus Principios fundamentales son:
 
  • La Ilustración cree en la omnipotencia de la Razón humana y considera que es el único medio para conseguir la verdad, criticando a la superstición, el fanatismo religioso y la ignorancia. Este tratamiento de la razón tuvo sus fuentes de inspiración en la filosofía de Descartes, basada en la "duda metódica" y en las leyes generales de la Física de Newton.
  • Evidentemente, los ilustrados rechazan a la religión y la tradición como fuentes de conocimiento y de autoridad.No fueron antirreligiosos, pero si anticlericales, por lo que se mostraron contrarios a la intromisión de la Iglesia en los asuntos públicos.
  • La Naturaleza es el origen de todo lo verdadero y auténtico y está regida por una Ley Natural que es cognoscible por el hombre mediante la Razón. Las leyes humanas que rigen las sociedades serán, por tanto,más racionales y perfectas cuanto más cerca estén de la Ley Natural.
  • El Progreso de la humanidad es inevitable gracias a la Razón. La historia de la humanidad será la historia del avance de la humanidad gracias al desarrollo cultural y científico. De la misma forma, cada individuo es mejorable gracias a la educación.
  • Todo Hombre es sujeto de derechos. Los ilustrados defienden la Libertad, la igualdad jurídica y la propiedad privada como Derechos naturales del ser humano.
  • La organización sociopolítica para ser considerada racional y legítima debe respetar estos derechos. La Felicidad de los hombres y de los pueblos debe ser el objetivo de los gobiernos. La política es considerada como el “arte de hacer felices a los pueblos”.
  • Los ilustrados criticaron el Absolutismo Monárquico y los Privilegios de la Nobleza y el Clero pero no surgieron como una corriente revolucionaria ya que preferían las reformas. Sin embargo, influyeron enormemente en la Revolución Francesa y en a Guerra de Independencia de los Estados Unidos.
 
El desarrollo de la Ilustración se llevó a cabo mediante:
  • El apogeo del Despotismo Ilustrado (mediados del Siglo XVIII). Consiste en la aplicación de reformas políticas, económicas y sociales emprendida por los monarcas europeos para modernizar las sociedades europeas, sin tocar los fundamentos de la Monarquía Absoluta. Se define por la frase “Todo para el Pueblo pero sin el Pueblo”. Ejemplos de reyes ilustrados son el prusiano Federico El Grande, la Zarina Catalina II o el español Carlos III.
  • Su éxito entre los burgueses y el sector más culto de la nobleza.
  • La difusión de sus ideas a través de la proliferación de las Academias, las sociedades científicas, literarias o artísticas, y el Enciclopedismo.

Primera Página de la Enciclopedia: https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=28864546

Los principales autores fueron:

Montesquieu. (1689-1755) Es el pensador político del XVIII que más influencia ha ejercido en los siglos posteriores, gracias a su defensa de la división de poderes. En "El Espíritu de las Leyes" (1748) inicia un estudio sobre el origen de los distintos sistemas políticos, partiendo de las relaciones existentes entre el el medio natural, los modos de producción, y las costumbres de los pueblos y concluye con una propuesta intermedia entre la Monarquía Absoluta (que considera una tiranía) y la democracia (que también rechaza por su temor al pueblo llano). Para ello, postula el principio de División de Podres por el cual el poder Ejecutivo seguiría dependiendo del Monarca, mientras que el Legislativo quedaría en manos de los Representantes del Pueblo, garantizándose así tanto las libertades de los ciudadanos como la estabilidad de la Monarquía.

Voltaire. Quizá el mejor ejemplo del Reformismo ilustrado y el más famoso de los autores de la época, abogó por la libertad de pensamiento,la tolerancia y una nueva religión (deísmo) que sustituyese a las reveladas  (cristianismo, judaísmo, islamismo, etc.) Admirador de la Constitución inglesa, defendió gobiernos fuertes, basados en principios racionalistas y formados por las élites. El mérito de Voltaire está en su difusión del racionalismo, el utilitarismo y la confianza en el progreso y en la ciencia y la cultura de su época.

Diderot: Es el principal difusor junto a D´Alambert de la Enciclopedia, diccionario que pretendía recoger todo el saber de su época. Fue también un defensor acérrimo de la Propiedad privada y de una monarquía moderada.

Rosseau. Al revés que los anteriores, se acercó al pensamiento igualitario. Rosseau creía en la bondad humana en el estado de naturaleza y que la sociedad era la que pervertía al hombre. En el Discurso sobre el origen de la desigualdad de los hombres (1755) estableció que las causas de todos los males humanos están en las relaciones de propiedad dominantes. La propiedad es la base de la desigualdad entre los seres humanos y, por tanto, la principal fuente de conflictos. En "El Contrato Social" (1762) establece las bases del pensamiento democrático al defender que la sociedad humana debía fundarse mediante un Contrato Social por el cual el individuo acepte integrarse en una comunidad. Una vez constituida, la República debe guiarse por la Voluntad General, expresión del interés general y no de la suma de los intereses particulares de cada uno de sus miembros. La Voluntad General sólo puede expresarse democráticamente. En otra obra, El Emilio trata el tema de la educación y defiende la primacía de los valores del sentimiento frente a los planteamientos racionalistas de los demás ilustrados.

Quesnay: Fue el principal teórico de la fisiocracia y sostenía que la riqueza de un estado hay que buscarla en la agricultura. Los fisiócratas defendían la libertad económica y la eliminación de los obstáculos al libre comercio (como los gremios o las aduanas interiores que existían vinculadas a los derechos de paso de los señores jurisdiccionales)


Al margen de los ilustrados franceses, conviene recordar el papel de autores británicos como Locke, del que hemos comentado su figura de inspirador teórico del parlamentarismo inglés, y de Adam Smith (1723-1790), que en su conocida obra "Ensayo sobre la Naturaleza y las causas de la Riqueza de Las Naciones", defiende el Liberalismo económico,el Capitalismo y el Libre Mercado. Para Smith, el trabajo humano es la fuente de toda la riqueza. El interés particular de cada uno nosotros nos incita a producir mercancías que alcanzan un precio en el mercado gracias a la ley de la oferta y la demanda. El estado no debe intervenir ni en la creación de riqueza ni en su distribución, ya que en caso de exceso de oferta, el mercado se autorregula sólo. Smith creía en que el mercado actuaba como una “Mano invisible” que regulaba la economía y preservaba el interés general.

Europa durante el siglo XVIII

martes, 24 de septiembre de 2019

4º de ESO. 1. La sociedad del Antiguo Régimen

Aquí os dejo algunos materiales para ampliar lo que expliquemos en clase sobre la sociedad del Antiguo Régimen. El primero es un vídeo realizado por una alumna:




El segundo es un resumen del tema elaborado por alumnos de 4º de ESO del IES Itaca de Tomares:




El tercero es un fragmento de la película sobre Maria Antonieta de Sofía Coppola que muestra el estilo de vida que llevaba la familia real francesa en los días anteriores a la Revolución de 1789.




El cuarto es un vídeo procedente del blog Sobreviviendo a Bachillerato  que compara las condiciones de vida de la corte de Versalles con las del pueblo parisino a partir de escenas de la película antes mencionada y del film El Perfume (La escena perteneciente a éste, advierto, no es apta para estómagos delicados)




Por último, un ejemplo de pirámide que representa a la sociedad feudal que todavía imperaba en la mayor parte de Europa durante el siglo XVIII:


..y un magnífico vídeo que nos puede ayudar a elaborar una síntesis completa y rigurosa sobre el tema:




jueves, 21 de septiembre de 2017

Historia de España. Bloque 3. La formación de la Monarquía Hispánica y su expansión mundial (1474-1700)

Indice del tema:
1. Introducción. Definición de Antiguo Régimen.
2. Los Reyes Católicos y la formación de la Monarquía Hispánica
3. Los Austrias Mayores. Carlos I y Felipe II.
4. Los Austrias Menores.
5. Demografía y Economía.
6. Sociedad.
7. La cultura. El Siglo de Oro.


1. Introducción. Definición de Antiguo Régimen

Se denomina Antiguo Régimen al modo de organización política, social y económica que imperó en Europa durante la Edad Moderna entre los siglos XVI y XVIII En ellos, la forma de gobierno más difundida será la Monarquía Absoluta y el sistema socioeconómico dominante será el Feudalismo. El sistema se caracterizaba por la desigualdad jurídica entre los diversos estamentos (Nobleza, Clero y Pueblo Llano).
En España, el Antiguo Régimen se caracteriza por coincidir con la formación de la Monarquía Hispánica que unificó los distintos reinos existentes durante la Edad Media en la Península Ibérica y por la construcción del Imperio Español. El siglo XVI fue el siglo de la hegemonía política y militar española en Europa y de la conquista de América.
El Imperio español, sin embargo, no es un estado centralizado. La Monarquía Hispánica durante los primeros siglos del Antiguo Régimen es una monarquía compuesta por una enormidad de territorios, cada uno con sus propias leyes e instituciones, una Corona común y el predominio de Castilla. En la Península aglutina a los diferentes reinos unificados por los Reyes Católicos en el siglo XV. Fuera de ella, a los territorios conquistados por los Austrias durante el siglo XVI.

2. Los Reyes Católicos y la formación de la Monarquía Hispánica

La Monarquía española surge tras la unión matrimonial entre Fernando de Aragón e Isabel de Castilla lo que no supone una unificación política, administrativa y jurídica de sus reinos, ya que no crean un estado centralizado, pero sí una unión dinástica, ya que agrupan distintos reinos bajo una misma Corona.
El dominio de los Reyes Católicos se compone del Reino de Castilla (cuya reina era Isabel), y de los territorios de Canarias y Melilla pertenecientes a éste; de la Corona de Aragón (formada por los reinos de Aragón, Valencia, Mallorca y los Condados Catalanes) y los territorios italianos conquistados por Aragón (el Reino de Nápoles y las islas de Sicilia y Cerdeña); del Reino de Granada, conquistado en 1492 y del Reino de Navarra, conquistado en 1512.


Mapa. Política interior de los Reyes Católicos

Los Reyes Católicos colocaron las bases del estado moderno y de la monarquía absoluta, imponiendo su gobierno a la nobleza, al Clero y a las ciudades. Para ello:
  • Crearon el Consejo Real, como órgano de gobierno, formado por consejeros nombrados directamente por ellos, y relegaron a las Cortes, institución en la que estaban representados los estamentos. 
  • Crearon la Santa Hermandad, como cuerpo policial que debía vigilar los caminos del reino, garantizando así su control sobre todo el territorio. 
  • Nombraron Corregidores, funcionarios encargados de gobernar las ciudades por encima de los concejos municipales. 
  • Crearon las Chancillerias, órganos de administración de justicia. 
  • Controlaron a la Iglesia mediante el nombramiento de obispos. 
  • Practicaron una política de uniformidad religiosa, expulsando a los judíos de la Península en 1492 y persiguiendo a los Mudéjares en los años siguientes. 
  • A cambio de su obediencia, concedieron diversos privilegios a la Nobleza. Entre estos destaca el apoyo a la Mesta, asociación de ganaderos laneros, pertenecientes a la nobleza y las Leyes de Toro (1505) que favorecieron la multiplicación de los Mayorazgos
Respecto a la política Exterior de los Reyes Católicos, sus objetivos principales eran unificar la Península Ibérica bajo su dominio, proseguir con la expansión hacia el Atlántico de castellanos y hacia el Mediterráneo de aragoneses y aislar a Francia que competía con Aragón en Italia y con Castilla en Navarra. Para ello, realizaron una serie de enlaces dinásticos, casando a sus hijas con los herederos de las casas de Portugal, de Inglaterra y del Imperio Alemán. Esta política tuvo como consecuencia que el nieto de los Reyes, Carlos, heredara un enorme Imperio.
Por otro lado, impulsaron la proyección marítima de Castilla, primero con la conquista de las Islas Canarias, a partir de 1477, y después con la firma de las Capitulaciones de Santa Fe que concedían al navegante Colón los títulos de Virrey, Gobernador y Almirante de las tierras y mares que descubriera en su viaje hacia las Indias por la ruta de Occidente que derivaría en el Descubrimiento de América. La firma con Portugal del Tratado de Tordesillas en 1494 permitiría la posterior anexión de los territorios del nuevo continente a la Corona española.


Mapa. Política Exterior de los Reyes Católicos


3. Los Austrias Mayores. Carlos I y Felipe II

La muerte de Isabel en 1504 supuso la sucesión de su hija Juana y de Felipe I, hijo del Emperador Maximiliano. La muerte repentina de Felipe y la locura de Juana devolvieron el trono a Fernando, que como rey de Aragón se había retirado a sus dominios. Permanecerá de regente de Castilla hasta 1516, cuando se produce la llegada de Carlos, hijo de Felipe y Juana y nieto del Emperador Maximiliano y de María de Borgoña por vía paterna y de los Reyes Católicos por vía materna.


Árbol genealógico de los Austrias Mayores

La Política interna de los Austrias Mayores

La Administración. La forma de gobierno era la Monarquía Absoluta, limitada por los diversos fueros y jurisdicciones territoriales y por los privilegios de nobleza y clero. Los primeros Austrias gobernaron directamente. Debajo de ellos, se encontraban numerosos Consejos (el sistema polisinodial) del cual el más importante era el Consejo de Estado, al que seguían numerosos consejos regionales (Castilla, Aragón, Indias, etc.) que se encargaban en los asuntos correspondientes a cada territorio. Los secretarios servían de enlace entre unos y otros.
En América, se crearon los Virreinatos de Nueva España y del Perú para gobernar aquellos inmensos territorios. La administración judicial y municipal se copió directamente de Castilla, creándose Audiencias y Cabildos.
Conflictos internos: El primero de los Austrias, Carlos (1516-1556) llegó a España en 1517, tras la muerte de su abuelo Fernando. Su falta de conocimiento del lenguaje, la elección de consejeros extranjeros y la petición de dinero a las ciudades para financiar su candidatura a Emperador alemán provocó los primeros conflictos con las Cortes castellanas, aragonesas y catalanas:
-Germanías (1519-24): Fue una revuelta de los menestrales valencianos contra la nobleza.
-Comunidades (1520-1): Revuelta de ciudades castellanas como Segovia contra la política planteada por el nuevo rey. Las peticiones comuneras más destacadas son la limitación del poder real, el freno al poder nobiliario, la defensa de la autonomía municipal, la recuperación del protagonismo de las Cortes y la protección de la industria textil castellana. La derrota comunera en la batalla de Villalar (1521) y la ejecución de sus líderes Padilla, Bravo y Maldonado significó el final del movimiento. La nobleza castellana, que apoyó a Carlos, fue la gran beneficiada.


Gisbert Pérez, Ejecución de los Comuneros de Castilla

Con la abdicación de Carlos en 1556, el Imperio Alemán queda para su hermano Fernando, mientras que el resto es heredado por su hijo Felipe II (1556-1598) que nació y vivió siempre en España.
La sublevación Morisca es el principal problema interno que tuvo que afrontar. Los Moriscos, mal integrados en la sociedad española, eran muy numerosos en Valencia, Aragón, y Andalucía. En el Reino de Granada eran mayoría: 150.000 frente a 125.000 “cristianos viejos”. En 1567 se promulgaron los Edictos contra el uso del árabe y prohibiendo costumbres como el baño. En 1568 sucede la Sublevación que culmina con la deportación de los moriscos granadinos a otras zonas de Castilla.
Otros problemas que tuvo que afrontar Felipe fueron la aparición de núcleos luteranos en Valladolid y Sevilla, que fueron eliminados por la Inquisición en 1559, y la rebelión de Zaragoza de 1591 en defensa del fuero aragonés, tras la huida del Secretario Antonio Pérez, acusado de asesinato a Aragón, donde se amparó en los fueros locales.

La Política Imperial de los Austrias Mayores

La Herencia de Carlos modeló el Imperio que encabezaría. Consistió en:
  • Los estados de la casa de Austria y el derecho a ser elegido Emperador alemán de su abuelo paterno Maximiliano de Austria 
  • Flandes (que comprendía a las actuales Bélgica y Holanda), Luxemburgo y el Franco Condado, de parte de su abuela paterna María de Borgoña 
  • La Corona de Aragón y sus posesiones italianas (Nápoles, Cerdeña y Sicilia), por parte de su abuelo materno Fernando de Aragón. 
  • La Corona de Castilla y sus posesiones (América, posesiones africanas) por parte de su abuela materna Isabel de Castilla 
El imperio español se construye en el siglo XVI como un propósito personal de Carlos I (la llamada “Monarquía Universal”)

El ideal de Carlos consistía en la unidad política de la cristiandad bajo la autoridad imperial. La justificación que se utilizó fue la defensa de la fe católica, amenazada en Europa Central por los partidarios de la Reforma protestante encabezada por Lutero y Calvino y en el Mediterráneo y Europa Oriental por la expansión del Imperio Otomano. Los objetivos de la política exterior de Carlos I fueron, por tanto, la derrota de los príncipes alemanes que apoyaban a Lutero y la expulsión de los turcos de Hungría.
Carlos V no vio cumplido ninguno de estos objetivos en su totalidad, pero su fracaso, paradójicamente, sentó las bases del Imperio español ya que añadió numerosos territorios a la corona española. La política imperial, además, no contó, inicialmente, con el apoyo ni de castellanos ni de aragoneses a los que no interesaban las luchas en el centro de Europa. Es con su hijo Felipe II, cuando mantener y ampliar el Imperio pasa a ser una cuestión de estado.
La construcción del Imperio de los Austrias fue posible gracias a los continuos éxitos militares de las tropas a su servicio (los Tercios Españoles fueron hegemónicos en Europa entre 1520 y 1640).
Los principales escenarios de la política imperial fueron el Norte de Italia, el Franco Condado y los Países Bajos en la Europa continental y el Eje Mediterráneo. A estos hay que añadirle América, cuyos territorios fueron explorados y conquistados durante el siglo XVI . 

Mapa del Imperio de Carlos I

Los principales conflictos militares que afrontaron los Austrias en el siglo XVI fueron:
-Las Guerras contra Francia: El gran enemigo de Carlos V fue Francisco I de Francia. Se produjeron 4 guerras contra Francia durante el reinado de Carlos I, que tuvieron como causa central la pugna por el dominio del Norte de Italia, aunque también existían otras cuestiones como el deseo de Carlos de recuperar Borgoña, la tierra de su familia materna. En ellas, los Papas fueron aliados habituales de Francia, lo que provocó que, en 1525, las tropas imperiales asaltaran Roma (el celebre Saco di Roma)  Fue en época de Felipe II, cuando se consolidó el dominio español en Italia. Tras las victoria de Felipe II en San Quintín, se firmó la paz de Cateau-Cambresis en 1559 y Francia reconoció la soberanía española sobre el Franco Condado y Nápoles.
-Crisis de la Reforma. Carlos, como Emperador intentó atajar la expansión del protestantismo en Alemania. Se enfrentó a la coalición protestante, Liga de Smalkalda, en la batalla de Mülhberg (1547), pero a pesar de su victoria el entendimiento fue imposible, por lo que se concertará la paz de Augsburgo, que establecerá la división de Alemania en principados católicos y protestantes (1555).
-La Rivalidad con el Imperio Turco. El imperio Otomano inició una ofensiva por los Balcanes que le llevó a la conquista de Hungría y al asedio de Viena. El Emperador Carlos contuvo a los otomanos en el Mediterráneo, conquistando Túnez en 1535), aunque también cosechó derrotas (Argel, Trípoli y Bugía). Su hijo formó una alianza con Venecia y el Papado que obtendrá la victoria de Lepanto (1571)
La Anexión de Portugal. La muerte del rey Sebastián, dejó sin sucesión al reino portugués. Felipe II ganó el título de Portugal por herencia en 1580.
-La Sublevación de los Países Bajos. Fue el conflicto más complicado que tuvo que afrontar la Monarquía española por la lejanía de esos territorios y la sangría económica que supuso por el pago a las tropas y el mantenimiento de la ruta terrestre a través de Lombardía y el Franco Condado (el llamado Camino Español). El conflicto, que no termina hasta 1648, tuvo su arranque en los disturbios de 1566, producido por las diferencias políticas (los flamencos no aceptaron el autoritarismo de la administración española) y religiosas (por la difusión de protestantismo en las provincias norteñas). Felipe II encomendó la represión de los rebeldes al Duque de Alba, lo que agravó aún más el problema.
-Enfrentamiento con Inglaterra. Los motivos fueron la oposición religiosa y la rivalidad política y económica, aunque Felipe II pretendió, con su matrimonio con María Tudor, la unión con la corona inglesa. La subida de Isabel al trono inglés acrecentó la intromisión inglesa en los mercados americanos y su apoyo a los rebeldes flamencos. Esta situación llevó a planear la invasión de Inglaterra. La Armada Invencible fracasó (1588).
-Por otro lado, hay que destacar las conquistas realizadas en América. Durante el reinado de Carlos I, culminaron las exploraciones emprendidas en tiempos de los Reyes Católicos (Costa Brasileña por Yáñez Pinzón en 1500; Istmo de Panamá en 1513 por Vasco Núñez de Balboa; Rio de la Plata en 1516 por Díaz de Solís) y se iniciaron las grandes conquistas. Hernán Cortés y Pizarro añadieron los territorios de los Imperios Azteca (1521) e Inca (1532), con centro en México y Perú, respectivamente, a los dominios de la Corona. No fueron los únicos, ni se limitaron a América, ya que, tras el viaje alrededor del mundo de Magallanes y Elcano, archipiélagos asiáticos como el de Filipinas se incorporaron al Imperio. América y sus enormes reservas de metales preciosos fueron la verdadera joya del Imperio español y se convirtieron en destino de la emigración de colonos, algo que no ocurrió en los territorios europeos.

Mapa del Imperio de Felipe II

4. Los Austrias Menores.

Durante la última década de los 90, se evidencian las pruebas del declive de la Monarquía Española: un país empobrecido (por la pérdida de cosechas, hambre, especulación y epidemias), una Hacienda maltrecha (bancarrota de 1596, creación de una economía paralela en América que dificultaba los ingresos fiscales) y un Imperio vasto pero amenazado (por el agravamiento de la sublevación flamenca y el enfrentamiento con Inglaterra)

Política Interna durante los Austrias Menores.

En el siglo XVII se impuso el sistema de los validos de los cuales, el Conde-Duque de Olivares fue el más conocido.
Felipe III (1598-1621) dejó el gobierno directo al Duque de Lerma, enlace con los consejos, que se convertirá en valido. La decisión más relevante que tomó el Duque de Lerma fue la expulsión de los moriscos en 1609. La expulsión tuvo importantes consecuencias demográficas para el país, cifrándose en 300.000 los afectados, un 4-5% total de la población, que llega en Valencia al 30%.
Con Felipe IV (1621-1665) aparece un personaje peculiar por reformador, el Conde-Duque de Olivares. El Gran Memorial, documento que presentó en 1624 al monarca, exhortaba a Felipe a convertirse en el rey de una España verdaderamente unificada y trazaba las líneas maestras de su reforma: 1º Poner fin al lujo y a la corrupción, frenando la venta de cargos. 2º Reforma fiscal, creando un impuesto único. 3º Adopción del Mercantilismo, promover la inversión en compañías comerciales estatales y establecimiento de los montes de Piedad (préstamo de dinero y financiación de los gastos reales) 4º Cooperación y unificación entre los diversos reinos. Tenía por objeto repartir las cargas que soportaba Castilla. La propuesta estrella es la Unión de Armas de 1626 que pretende crear un ejército de 140.000 hombres con el aporte equitativo de todos los estados de la Monarquía. Olivares, además, intentó eliminar la obligación de demostrar la “Limpieza de Sangre” como requisito para acceder a puestos importantes en la Administración.
La clave del fracaso de Olivares está en la oposición nobiliaria y en las sublevaciones secesionistas de los años 40, vinculadas al aumento de impuestos para financiar las continuas guerras del Imperio. La Crisis de 1640 sucede por las sublevaciones de Cataluña (que dura hasta 1652), Portugal que se independiza tras la muerte de Felipe IV, Aragón, Andalucía y Nápoles. La crisis de 1640 produjo la caída de Olivares en 1643.
Con Carlos II (1665-1700) llega el considerado periodo de máxima crisis de la Historia de la Monarquía Hispánica. Carlos II, fue un rey infortunado que no dejó herederos y cuya sucesión se libró en una cruenta guerra, iniciada en 1700, la Guerra de Sucesión que enfrentaría a Felipe de Anjou y Carlos de Austria.

Política Exterior durante los Austrias Menores.

Durante el reinado de Felipe III, se produce una etapa de paz, conocida como la “Pax Hispánica”, gracias a la mejora de las relaciones con Francia, la firma del Tratado de Londres con Inglaterra y la Tregua de los Doce Años en 1609 con los rebeldes holandeses.
Con Felipe IV, España participa en la Guerra de los Treinta Años que asola Europa, lo que le enfrenta de nuevo a ingleses, franceses, alemanes protestantes, holandeses y suecos. La guerra se entremezcló con el conflicto en Flandes y con la lucha contra los piratas ingleses por el control del comercio americano.
A partir de 1640, con el estallido de la crisis política y las derrotas en la Guerra de los Treinta Años, comenzó la decadencia del Imperio Español. En 1643, se produce la derrota de los tercios en Rocroi que simboliza el principio del fin del Imperio Español. El Tratado de Westfalia en 1648 acaba con la Guerra de los Treinta Años y conduce al reconocimiento de Holanda como estado independiente. La Paz de los Pirineos (1659) certifica el fin de la guerra con Francia, que pasa a convertirse en la primera potencia continental europea.
Entre 1660 y 1700, se vive el ocaso de la dominación española en Europa, atravesada por las continúas perdidas territoriales en beneficio de Francia, hasta que la muerte de Carlos II sin sucesión permite que Luis XIV instale a su nieto Felipe de Anjou en el trono de España.

El Imperio español en Europa tras las paces de Westfalia y de los Pirineos

La dominación en América se mantuvo pero la presión de las flotas inglesa y holandesa sobre los galeones españoles y sobre las propias costas americanas obligó a invertir numerosos recursos en la defensa del comercio americano. La situación se fue agravando durante todo el siglo hasta tal punto que, a finales del XVII, los contrabandistas ingleses habían roto el monopolio comercial español en las colonias americanas. Si tenemos en cuenta, que el quinto real era el principal ingreso de la Hacienda española, la dificultad de la Corona española por mantener la maquinaria bélica necesaria para mantener unido el Imperio.

La América española en el siglo XVII
  5. Demografía y Economía

Durante el siglo XVI, existió un importante crecimiento demográfico que decayó a a partir de 1580. Castilla engloba al 80% de la población española, unos 8 millones al finalizar el siglo.
La agricultura era la base de la economía, ocupaba a tres cuartas partes de la población y estaba dominada por los estamentos privilegiados, nobleza y clero, que controlaban la propiedad de la tierra. La agricultura del XVI se caracterizaba por el alza de precios, el incremento de las rentas de la tierra, el bajo nivel técnico y la escasa productividad. Los cultivos más extendidos eran los cereales en la Meseta y los cultivos de exportación en el valle del Guadalquivir (vid y aceite).La ganadería también estaba controlada por la nobleza que ejercía su dominio a través de la Mesta, organización de propietarios ovejeros controlada por la oligarquía terrateniente, que consigue el predominio del derecho de pastoreo en las tierras de Castilla, lo que produce conflictos con el campesinado. La Mesta basaba su riqueza en la exportación de la lana a Flandes. Este hecho perjudicó a los artesanos textiles castellanos que no podían pagar los precios que abonaban sus competidores flamencos.
En América, se extendieron las plantaciones de cultivos tropicales como el tabaco y las haciendas dedicadas a cereales y ganado. El sistema de la Encomienda permitió el uso de la mano de obra indígena por parte de los latifundistas españoles. La principal fuente de riqueza procedente de América venía de las minas de plata como las de Potosí o de Zacatecas. Se explotaban mediante el sistema de la mita, un sistema de trabajo obligatorio durante un tiempo limitado que empleó a los indígenas de la zona.
La industria decayó enormemente durante el siglo XVI por la razón anterior y porque se preferían las inversiones en bienes raíces o se dedicaban al comercio y las finanzas.
El comercio con las Indias era la gran fuente de riqueza del Imperio. Se encauzaba a través de Sevilla, sede de la Casa de la Contratación, organismo regulador de la importación de oro y plata indianos. Sin embargo, la aparición de los asentistas extranjeros, que consiguieron la autorización de sacar oro y plata de España, produjo un control del comercio trasatlántico y de las finanzas por comerciantes genoveses y alemanes. En la Meseta, el comercio de lana con el norte de Europa proporcionó la pujanza de ciudades como Burgos, mientras que se producía el declive del tradicional comercio catalana-aragonés debido al cierre del Mediterráneo por los turcos.
Gráfico. La Revolución de los precios
Durante el siglo XVI, la afluencia de metales preciosos generó un crecimiento rápido pero especulativo. Además, influyó en la llamada Revolución de los Precios (aumento generalizado de los precios en el siglo XVI), definida por una inflación altísima producida tanto por las importaciones de metales preciosos como por la demanda creada por la colonización de América y por el derroche de la aristocracia española en productos de lujo. Las principales victimas de la inflación fueron los estamentos inferiores y los pobres.


La Hacienda. La llegada de los metales preciosos americanos no solucionó el problema de la deuda de la Hacienda Real, alimentada por las continuas guerras, sino que la empeoró, ya que los Austrias utilizaron la petición de prestamos como un recurso habitual, lo que produjo un endeudamiento cada vez más insostenible a corto plazo, que se intentó resolver con la emisión de juros (especie de títulos de deuda pública), cuyos intereses se pagaban con los ingresos obtenidos mediante la apropiación de la quinta parte de los metales americanos importados (el llamado Quinto Real) . Esto generó que la economía española fuera dependiente de los banqueros europeos, verdaderos beneficiarios del oro y plata de Indias, gracias al cobro de intereses que engordaron la deuda de la Corona hasta tal punto que se produjeron bancarrotas en 1550 o 1575.


La Crisis del Siglo XVII

La decadencia del Imperio Español durante el Siglo XVII fue un hecho evidente para los propios testigos de la época y se caracteriza por la recesión económica y demográfica y el comienzo de las derrotas militares que avisan de la futura pérdida de la hegemonía política y militar en Europa.
Los perfiles de la crisis son los siguientes:
  • Crisis demográfica a partir de 1580 perdiéndose un millón y medio de habitantes en el siguiente siglo. Se pasa de los 8 millones de habitantes en 1590 a 6,5 millones de habitantes en 1620, por culpa de las sucesivas crisis de subsistencias. 
  • Disminución de la producción agrícola y endeudamiento de los pequeños propietarios. También disminuyó el volumen de la lana exportada. 
  • Declive de las ciudades castellanas por la caída de la producción artesanal y del comercio. 
  • Descenso de los ingresos obtenidos por el comercio americano, agravado por el predominio del capital extranjero sobre éste. 
  • Quiebra de la Hacienda Real por el descenso de la afluencia de metal americano y la incapacidad del estado para disminuir los gastos militares y aumentar los ingresos fiscales. 
  • La falta de recursos hizo aumentar la presión fiscal sobre los más débiles en época de Felipe IV, a través del aumento de los impuestos indirectos sobre el consumo. La alteración de la moneda, además, creó una duplicidad de sistemas monetarios, de vellón y de plata. 
En definitiva, España se caracteriza en el siglo XVII, por su dependencia económica respecto a Europa ya que exporta materias primas procedentes de las colonias americanas mientras importa capitales y productos manufacturados. La Agricultura, principal sector productivo, sufre un considerable retroceso por la injusta distribución de la propiedad, ya que los grupos privilegiados, Iglesia y aristocracia acumulan la mayor parte de las tierras cultivables. La producción manufacturera constituía el sector más débil y la enorme deuda de la Hacienda Real producía que ésta supusiera un freno a la recuperación económica.

6. Sociedad.

La sociedad era estamental. Los grupos privilegiados eran la Nobleza y el Clero. La Nobleza ocupaba la cúspide de la pirámide social, siendo la diferencia entre hidalgos, (10% de la población) de condición noble y, por tanto, exentos de pagar impuestos y pecheros, la principal barrera de división social en España. Impuso el principio de Limpieza de Sangre u obligación de demostrar que se descendía de cristianos viejos para acceder a un cargo, que discriminaba a los descendientes de los grupos religiosos minoritarios (los conversos, descendientes de los judíos y los moriscos). La difusión del principio de limpieza de sangre fue un intento de la nobleza de frenar el ascenso social de la burguesía, aunque no sirvió para tal fin ya que la corrupción permitió la compra de los certificados de limpieza de Sangre a los nuevos ricos generados por el comercio con América, mientras que aisló y marginó a los artesanos y campesinos de origen morisco o judío, perpetuando la discriminación y la injusticia, a pesar de la oposición de algunos dirigentes como Olivares. Ambos grupos fueron marginados y castigados por la Inquisición.
La aristocracia dedicaba su riqueza a actividades especulativas (como la inversión en juros o en la fleta de barcos para América) y a la ostentación de productos de lujo y monopolizaba los principales cargos de la Administración.
El otro grupo privilegiado era el Clero, con un enorme peso demográfico y económico. La Iglesia controlaba la vida intelectual y cultural del país y ejercía su poder a través de la Inquisición. Además, contaba con un enorme patrimonio en obras de arte, edificios, bienes raíces, fincas rústicas, etc.
Las clases medias urbanas progresaron en el siglo XVI gracias al comercio y al control de los cargos municipales. Su aspiración a ennoblecerse conllevó que prefirieran invertir sus beneficios en la compra de tierras o de cargos antes que en actividades industriales.
La mayor parte de la población la formaban las clases trabajadoras: artesanos, pequeños campesinos arrendatarios o jornaleros, etc. La inflación del XVI y la crisis del XVII los empobrecieron. Fueron los grandes perjudicados por la política imperial. El crecimiento del número de pobres y la quiebra del sistema productivo aumentó las filas de los marginados sociales.
En América, el último escalón de la pirámide social lo formaban los indígenas, los esclavos africanos y los mestizos de las uniones de ambos grupos. Los indígenas fueron defendidos por algunos religiosos españoles como Bartolomé de Casas que lograron, en 1542, que se aprobaran las Leyes Nuevas que reconocían su condición de súbditos de la Corona. Dado que su mortalidad era altísima, debido a su indefensión frente a las epidemias y a enfermedades comunes entre los europeos, a los malos tratos sufridos y a las matanzas perpetradas por los españoles, fueron sustituidos paulatinamente por los esclavos procedentes de África, sobre todo en el Caribe y América Central. Este horrible trafico creció en el siglo XVII.

7. La cultura. El Siglo de Oro.

La expresión Siglo de Oro designa al auge cultural de España en los siglos XVI y XVII, aglutinando elementos culturales tan diversos como el Humanismo o el pensamiento teológico, ético y estético de la Contrarreforma. El Siglo de Oro coincide con el mayor auge del Imperio.
El triunfo de lengua castellana fue una de las principales características del Siglo de Oro; el castellano se convirtió en el idioma de España y se consagró como lengua culta y compañera del Imperio (Nebrija).
El Renacimiento en España trae consigo la revitalización de los estudios bíblicos y teológicos, destacando la difusión del erasmismo, corriente de seguidores del humanista flamenco Erasmo de Rotterdam, en España hasta que fue erradicada por la represión inquisitorial. Entre los más insignes representantes del erasmismo, conviene citar a Juan Luis Vives, Arias Montano y a los Hermanos Valdés.
El pensamiento político y económico también tiene su despegue en el XVI, con la aparición del Derecho Internacional de Gentes y el apogeo de la Escuela de Salamanca. Mencionemos a Francisco Suárez y a Juan de Mariana.
La ciencia sobresale gracias al estímulo para el impulso de la geografía y la cartografía y de la metalurgia. Entre 1558 y 1559 se aprueban los Decretos que prohíben la educación de los españoles en el extranjero. El desarrollo científico sufrirá el aislamiento respecto a Europa y hay que esperar a los Novatores, movimiento de fines del XVII que intenta traer a España los planteamientos de empirismo de Bacon o de la física de Newton, para modernizar la teoría y práctica científica, sobrepasando los límites de la tradición escolástica o humanista.
En el Siglo XVII, asistimos al dominio del Barroco. Se trata de un sistema cultural conservador impulsado por los monarcas absolutos europeos y las diversas Iglesias, que en España se convierte en un instrumento de difusión de los valores de la Contrarreforma emprendida por la Iglesia católica.
Es, por último, en el arte y en la literatura, dónde se produce el más rico y vigente legado del Siglo de Oro, a partir de las influencias italianas y flamencas, superándolas. En la lista figurarían pintores como Tiziano, El Greco, Velázquez, Murillo, Ribera, Valdés Leal; escultores como Gregorio Fernández, Alonso Cano; poetas como Garcilaso, San Juan de la Cruz, Góngora, Quevedo; novelistas como Cervantes, el autor anónimo del Lazarillo, Mateo Alemán; dramaturgos como Calderón, Lope de Vega, etc.


Velázquez. Las Meninas

martes, 1 de noviembre de 2016

Comentario del mapa del Imperio de Carlos I




Comenta el mapa del Imperio de Carlos I siguiendo las pautas indicadas: 
1. Establece el tema principal reflejado en el mapa y los secundarios (si los hubiere) y localiza el mapa en el espacio y en el tiempo.
El tema del mapa como ya indica el propio título, no es otro que el de la construcción del Imperio de Carlos I de España y V de Alemania. El espacio representado es Europa y, cronológicamente, habría que ubicarlo entre los años 1518 y 1556, años que marcan el comienzo y el final del reinado de Carlos I.
2. Describe los elementos que aparecen en el mapa utilizando la leyenda. Enumera los datos y acontecimientos representados (colores, símbolos, fechas, estados, etc.). Analiza el tema central del mapa explicando cómo se construye el Imperio de Carlos (herencias, conquistas, etc.), cual es la idea política que lo sustenta y cuales son los principales conflictos y resistencias a los que se enfrenta el proyecto imperial de Carlos I 
La Herencia de Carlos modeló el Imperio que encabezaría. Aparece en el mapa representada mediante una trama de colores, que desglosa esta herencia de la siguiente forma:
  • Herencia de su padre Felipe el Hermoso de Borgoña: Flandes (que comprendía a las actuales Bélgica y Holanda), Luxemburgo y el Franco Condado.
  • Herencia de su madre Juana: La Corona de Castilla y sus posesiones (América, posesiones africanas)
  • Herencia de su abuelo Fernando de Aragón: La Corona de Aragón y sus posesiones italianas (Nápoles, Cerdeña y Sicilia)
  • Herencia de su abuelo Maximiliano de Austria: los estados de la casa de Austria y el derecho a ser elegido Emperador alemán.
Las conquistas (el Milanesado y Túnez) aparecen señaladas de color marrón, mientras que los conflictos a los que tuvo que enfrentarse Carlos I son representados con signos convencionales ( batallas, líneas señalando los ejes de expansión del Imperio turco, etc.)
El imperio español se construye en el siglo XVI como un propósito personal de Carlos I (la llamada “Monarquía Cristiana Universal”) que, inicialmente, no contó con el apoyo ni de castellanos ni de aragoneses a los que no interesaban las luchas en el centro de Europa. El ideal de Carlos consistía en la unidad política de la cristiandad bajo la autoridad imperial. El principal inspirador de su proyecto político fue el Cardenal Gattinara, canciller del Emperador. La justificación que se utilizó fue la defensa de la fe católica amenazada por los partidarios de la Reforma protestante encabezada por Lutero y Calvino y fue posible gracias a los continuos éxitos militares de las tropas a su servicio(los Tercios Españoles fueron hegemónicos en Europa entre 1520 y 1640).
Los principales objetivos fueron el N. de Italia, Franco Condado y Países Bajos. El Eje Mediterráneo fue importante sólo hasta 1571. A esto hay que añadirle la conquista de América.
Los principales conflictos militares que afrontó el reinado de Carlos I fueron:

  • Las Guerras contra Francia: Se produjeron 4 guerras contra Francia que tuvieron como causa central la pugna por el dominio del Norte de Italia. 
  • Crisis de la Reforma. Carlos, como Emperador intentó atajar la expansión del protestantismo en Alemania. Se enfrentó a la coalición protestante, Liga de Smalkalda, en la batalla de Mülhberg (1547), pero a pesar de su victoria el entendimiento fue imposible, por lo que se concertará la paz de Augsburgo, que establecerá la división de Alemania en principados católicos y protestantes (1555).
  • La Rivalidad con el Imperio Turco. El imperio Otomano inició una ofensiva por los Balcanes que le llevó a la conquista de Hungría y al asedio de Viena. El Emperador Carlos contuvo a los otomanos en el Mediterráneo, conqusitando Túnez en 1535), aunque también cosechó derrotas (Argel, Trípoli y Bugía).
  • Por otro lado, hay que mencionar, aunque no aparezcan en el mapa, a las conquistas realizadas en América. Durante el reinado de Carlos I, culminaron las exploraciones emprendidas en tiempos de los Reyes Católicos (Costa Brasileña por Yañez Pinzón en 1500; Istmo de Panamá en 1513 por Vasco Nuñez de Balboa; Rio de la Plata en 1516 por Diaz de Solís) y se iniciaron las grandes conquistas. Hernan Cortés y Pizarro añadieron los territorios de los Imperios Azteca (1521) e Inca (1532), con centro en México y Perú, respectivamente, a los dominios de la Corona. No fueron los únicos, ni se limitaron a América, ya que, tras el viaje alrededor del mundo de Magallanes y Elcano, archipiélagos asiáticos como el de Filipinas se incorporaron al Imperio. América y sus enormes reservas de metales preciosos fueron la verdadera joya del Imperio español y se convirtieron en destino de la emigración de colonos, algo que no ocurrió en los territorios europeos.

3. Concluye valorando la trascendencia de la política exterior de Carlos I en la historia de España: cuales fueron sus consecuencias políticas, económicas, sociales, etc.
El reinado de Carlos I configuró la Monarquía Hispánica y el Imperio español tal como los conocemos durante la Edad Moderna. Sus consecuencias son, por tanto, trascendentales, no sólo para la historia de España, sino también para la europea y universal. La hegemonía militar española continuó hasta mediados del siglo XVII constituyendo el imperio dominante en la época. Felipe II heredó el domino sobre Italia, los Países Bajos y las Indias, heredando, igualmente, los conflictos implícitos en la política imperial (lucha contra el Imperio Turco por el control del Mediterráneo, guerras contra Francia, rebelión en Flandes, etc.)
La prioridad concedida a la política imperial tuvo, además, consecuencias graves para la hacienda española, ya que los continuos empréstitos contraídos para financiar las guerras llevaron a la bancarrota de la Hacienda española y fomentaron, en España, una economía especulativa orientada al tráfico comercial con América, desdeñando la producción agrícola y artesanal